miércoles, 5 de septiembre de 2012

Especificación de Metas y Objetivos

En el particular, no hablamos de un atleta con fines de desempeño específicos y claros, sino de una persona común que desea conseguir a través del entrenamiento ciertas características estéticas deseadas y una mejor salud física y psicológica.

Uno de los elementos más importantes en el diseño de un programa nutricional y de entrenamiento es esclarecer los objetivos de tus clientes. Deberás también ayudarle a establecer metas razonables, acordes a su estado físico actual, su anatomia particular y las concepciones e ideaciones que se ha hecho respecto a su propio aspecto y apariencia.

El establecimiento de objetivos no tan solo es un recuento de sueños y esperanzas del cliente, sino una valoración profesional que debe basarse en aproximaciones técnicas que le dicten al tratante los alcances y las limitaciones reales y concretas de la persona. Programar resultados resulta azaroso, por lo que resulta vital centrarse en las conductas que deseamos el individuo realice (y sobre las que tenemos un mayor control) y no tanto los resultados, que dependen de tantas variables que resulta complejo pronosticar y profetizar.

Por ejemplo, tener como "meta" un brazo de 50cm de circunferencia es un resultado, algo sobre lo que no tenemos control y que dificilmente podemos predecir si le es físicamente posible al cliente lograrlo. Decir, por otro lado, que deseas un incremento en tu actividad física que llegue a un mínimo de tres días a la semana con una duración de una hora a hora y media; es algo sobre lo que podemos tener una injerencia.

Entonces, para planificar:

- Alcances Realistas: Auxiliado por la kinantropometria, que nos habla de: compartimentalización anatómica en masa grasa y magra. Índice esquelético, que te permite clasificar la longitud de las extremidades en relación con el torso (braqui y dolico morfo). El somatotipo, que nos señala quién posee naturalmente una mayor masa magra (mesomorfo), grasa (endomorfo) o una tendencia a la linealidad o delgadez (ectomorfo). 

- Periodización por Ciclos: En principiantes el entusiamo por el entrenamiento les lleva a tratar de hacer mucho en muy poco tiempo. Esta tendencia resulta contraproducente, pues lo único que conseguirá será una fatiga temprana y hasta resultados adversos (como perdida de masa muscular). Se requiere planificar el entrenamiento por fases o ciclos, que van desde días, hasta semanas, meses o años. Una regla básica y elemental es comenzar siempre por un periodo de climatización, donde el cliente empieza una curva de aprendizaje de los movimientos basicos, a la vez que sus articulaciones y tendones se fortalecen y comienza una activación neuro-muscular "novedosa" para el organismo del sujeto (adquisición de fuerza).

- Objetivos Concretos: Siempre resulta de gran ayuda establecer metas pequeñas al corto y mediano plazo. Esto te permite llevar un seguimiento y control que actúa a su vez como un reforzamiento del esfuerzo brindado por el cliente. Este tipo de objetivos medibles te permiten saber a su vez si hay una correcta habituación a las nuevas cargas de entrenamiento o si se están sobre pasando los límites. Es de esperarse una prógresión gradual en fuerza y resistencia, así como un desarrollo muscular sostenido y un decremento en las circunferencias de las zonas más grasas. Ese tipo de resultados, tan visibles, nos permiten inferir si existe un progreso o si es necesario reconsiderar la rutina.

- Evita preconcepciones y prejuicios personales. Muchos ciruganos tienen una concepción  personal clara y absoluta de lo que es la belleza. Verás a todos sus pacientes siempre con la misma nariz respingada y labios en forma de corazón, clones de un estereotipo particular. Ese es un error grave, el incurrir en prejuicios personales donde determinas tú, como tratante, qué debe cambiar y modificar. Es necesario incluir las propias concepciones del cliente. Así como muchos buscaran un físico de culturismo, otros se irán por figuras de fitness o hasta propias de power lifter. Cada uno de éstos demanda programas de entrenamiento y nutrición distintos, y debe ser el cliente quien eliga (dentro de lo razonable) qué tipo de físico pretende (con todo y las implicaciones idiosincrásicas que esto conlleve).

Visto esto, en el próximo post observaremos los resultados e interpretación de las medidas antropométricas de nuestro voluntario fitness anónimo...

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